miércoles, junio 14, 2006

iPor fin llegó la cigüeña!

Ya nos lo esperábamos... lo sabíamos desde hace casi 9 meses pero nunca se esta completamente preparado para la llegada de un nuevo bebé. Aunque ya después de dos hijas ya sabíamos la rutina.

Ir al hospital, esperar en observación hasta que las contracciones se acerquen entre tres y cinco minutos continuamente, la dilatación alcance los 10 cm. o se reviente la fuente.

Sin embargo en esta ocasión fue un poco diferente, Karla estuvo hospitalizada hace un mes durante 4 días porque la bebé quería nacer antes de tiempo. Cuando al fin nos dejaron ir a casa Karla tuvo que estar en cama durante dos semanas y casi una semana después 6 de junio nació Catalina.

Ella es nuestra tercera hija y el proceso de la ida al hospital fue mucho más fácil esta vez. Aunque nunca nos hemos puesto nerviosos como sucede con los padres en TV, pero esta vez como que ya sabíamos a lo que íbamos y de volada.

El parto también fue relativamente rápido. Nos presentamos en el hospital alrededor de la 1:30 pm y la bebé nació a las 5:15 de la tarde. Karla supo manejar muy bien los dolores de parto sin necesidad del medicamento que inyectan en la espalda. Los dolores fuertes solo duraron una hora y media y empezaron casi instantáneamente después que la doctora reventó la fuente con un ganchito.

Cuando ya era la hora de empujar también fue fácil, de nuevo me tocó cortar el cordón umbilical, y nunca deja de sorprenderme todo lo que implica el milagro de la concepción, la gestación y el nacimiento.

La nena pesó 7 libras 8.5 onzas y midió 21 pulgadas. A los dos días nos dieron de alta y la nena ya se encuentra instalada en casa durmiendo y comiendo.

La fecha que nos habían dado para el nacimiento de Catalina se acercaba al final de junio, sin embargo siempre bromeé que ella nacería el 06/06/06 y para colmo de males fue ese día cuando nació.

A parte de que nació con mucho pelo nada malo sucedió, no tenia colmillos afilados, ni los ojos rojos, ni tampoco nada de la cabeza dando vueltas, al contrario es tan pequeña e indefensa que no puedes mas que acariciar su suave piel y sostenerla en los brazos.