jueves, marzo 02, 2006

La Toothfairy visitó mi casa


Ayer por la tarde cuando regresé del trabajo, mi hija Liliana, de 7 años me esperaba emocionada para darme una gran noticia... se le cayó el primer diente y está super emocionada.

Ella estuvo esperando ese momento durante casi tres semanas y el día de ayer mientras comía una naranja en la escuela, su diente se quedó clavado en la naranja, fue a la enfermería y le dieron una cajita de plástico en forma de un cofre de tesoro como el que utilizaban los piratas.

Ya en casa, me enseñó que finalmente ya estaba CHIMUELA... me mostró el cofrecito y me explicó que a su primita, "el ratón" le cambió 7 dólares cuando dejó el diente debajo de la almohada. Por supuesto, Liliana estaba emocionada de intercambiar su diente que acababa de perder por dinero.

Tomé el diente en mis manos, y ofrecí comprarlo por 5 dólares pero no aceptó, traté de persuadirla haciendola razonar que no había manera de saber cuanto dinero "el ratón" le dejaría debajo de la almohada, le dije que era más seguro tomar mi dinero pero no accedió.

Presumió el diente toda la tarde y finalmente cuando ya era tiempo de dormir la acompañé hasta su cuarto donde acomodé el diente debajo de su almohada cerca de la orilla para no despertarla mas tarde cuando hiciera el cambalache.

Antes de ir a la cama busqué dinero para el intercambio y como de costumbre no tenia ni un cinco en mi billetera, mi esposa estaba en las mismas, fuí a buscar mi último recurso, la alcancia donde pongo todo el cambio que me sobra y ni un sólo dólar... casí a las 11 de la noche fuí al circle K a comprar cualquier chucheria para que me dieran dinero de regreso, cash back para que me entiendan lo gringos.

De regreso en mi casa me disponía a dormir cuando me encuentro un puño de dólares en mi buró, apenas eran cuatro dólareas pero me hubíera salvado un viaje a la tienda.

Me fuí a dormir muy muy quitado de la pena cuando a las dos de la mañana me despierta mi esposa, olvidé por completo la parte de dejar el dinero debajo de la almohada y tomar el diente.

Medio dormido y tropezando con todo, fuí hasta donde Liliana y cuidadosamente la moví hacia un lado tome el cofre y dejé 8 dólares en su lugar. Mision cumplida!!!

Yo no recuerdo todas las veces que mudé de dientes, la primera vez fue la única que se quedó marcada en mi desmemoriada, aunque no recuerdo los detalles, como mi edad ó si fue en invierno ó verano. Lo único que recuerdo es que fue una moneda de 10 pesos, de aquellas pesadas, ya hace mucho que no veo una de esas pero creo que eran octagonales y en la cara tenian a Miguel Hidalgo "el Padre de la Patria".

A esa edad estaba tan contento que no podía esperar a que se me cayeran todos los dientes de "leche" para que volviera el ratón a dejarme mas dinero a cambio de mis dientes.

Ahora veo a mi hija, al igual que yo cuando tenía más ó menos su edad no puede esperar. No puede esperar a crecer, aunque sea egoista, me gustaría detener el tiempo, siempre estar a su lado cuando me necesite.




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1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

chido!! me late to rock & roll

8:12 p.m.  

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